Prólogo a la nueva edición de: Teleprojeutoterapia
(Oración Curativa a la distancia)
Es un honor y a su vez
un gran desafío aceptar el convite de mi querido amigo Pablo Barral Steiner para prologar tan emotivas y clarividentes letras. Nos conocimos a
principios de los 80, Pablo un par de años más avanzado en la carrera de
nuestra entrañable Facultad de Medicina de La Plata , cuna de glorias y de leyendas de la Salud argentina y mundial.
Compartimos amistades, proyectos e ideales de un país democrático, integrador y
dónde el sanitarismo fuese la base de la igualdad de todos los ciudadanos.
Recuerdo a Pablo, luego de su brillante graduación médica, durante su
residencia como cardiólogo del Hospital
Israelita Ezrah de Buenos Aires y más allá de su dedicación a la
especialidad, siempre hubo en el autor de este libro un plus humanístico que lo
acercó permanentemente al Instituto de
Humandades Médicas, creado (1971) y conducido por mi padre José Alberto.
Pabló demostró siempre una gran avidez por el conocimiento de la Bioética , en pleno auge de
la misma a principios de los 90, desde una visión y misión de la profesión
médica encarnada en la parábola del Buen Samaritano. Allí San Lucas, el
evangelista médico, nos recrea a través de la enseñanza de Jesucristo, uno de
los más bellos pasajes del Nuevo Testamento, donde el amor al prójimo no se
describe como un discurso abstracto sino como servicio y caridad hacia el que
más necesita, no importa su etnia, condición social o política. Transcurridos
los años de formación, reencontré al Dr Barral durante una visita que realicé a
Bariloche en 1996, invitado a disertar en unas Jornadas sobre Cuidados
Paliativos, allí Pablo se destacaba brillantemente en el área de cardiología
del Hospital Zonal local. Siempre lo recuerdo por su hospitalidad y generosidad,
conversamos largamente sobre el momento vivido a nivel del sanitarismo
nacional, donde el costo-beneficio, el “managed-care”, el gerenciamiento de la
salud y el neoliberalismo social impregnaba las relaciones médico-paciente, sin
lugar para una medicina basada no sólo en la evidencia sino fundamentalmente en
la excelencia, la decencia y la caridad.
En 1998 como flamante
Secretario de Salud y Medicina Social de la Municipalidad de La Plata convoqué
al Dr Barral Steiner conjuntamente con
otros colegas locales, para implementar un programa sanitario preventivo y de
promoción de la salud en niños y jóvenes que practicaban deportes en la ciudad.
En el 2000 quedó formalmente constituido el Programa Pibe Sano (incluso logramos la sanción de la
correspondiente Ordenanza …… ), con sede en el centro de salud de la República de los Niños en la
localidad de Gonnet. Pablo fue gran impulsor y
colaborador incansable del Programa, con miles de niños y jóvenes
evaluados en los primeros años del nuevo siglo, teniendo aún hoy continuidad
tan importante tarea sanitaria.
La vocación humanística de
Pablo, amén de su permanente formación y participación en foros, jornadas y
congresos de Bioética, derivó en la escritura, con textos de gran originalidad
como los referidos al estudio del Lunfardo Médico (donde modestamente hice
algunos aportes), De los Alpes a los Alpes ( Biografia y cronicas) y su Poetica Psicopatogenica ( Poesia Figurativa y
medicinal ), escritos emblemáticos de su sensibilidad social y humanística.
En Teleprojeutoterapia, el autor
compendia y vertebra diversos testimonios, poesías y cartas de diferentes
autorías, con la impronta magistral de su propia pluma, vertebrando a través de
dichos textos una clara línea de un
humanismo médico que no se resigna a desaparecer bajo los falsos
becerros de oro hoy imperantes en nuestra
profesión.
Excede el propósito natural
de un prólogo detallar o comentar en exceso el contenido del libro, pues esa
saludable tarea queda a mejor criterio del lector, solamente referiré que desde
el Juramento Hipocrático de la
Grecia antigua, pasando por el Juramento Charaka de la India o la oración del gran
maestro hebreo Maimónides, ya se vislumbran los valores universales y plurirreligiosos
que se expresan en Teleprojeutoterapia. En lo referido específicamente al
Cristianismo y la relación con la medicina, no podemos dejar de resaltar el valor
ecuménico de las oraciones de Juan pablo II y San Francisco , como también la
fuerza espiritual de Santa Teresa de Avila y la más contemporánea y popular Santa
de los pobres, Teresa de Calcuta. Transcurrimos en otro capítulo por bellísimos
pasajes del gran maestro Florencio Escardó y
la carta de principios éticos del fundador del movimiento Boy Scouts,
Baden Powell, todos conceptos extremadamente vigentes aunque por cierto algo olvidados en la
cultura consumista actual.
Finalmente, dos ilustres
platenses, Pedro B Palacios (Almafuerte) y René G. Favaloro, cincelan con su mística y
fuego sagrado - a través de la sabia contextualización de Pablo Barral -, un
cierre a toda orquesta ética. Nunca más oportunos los versos de Almafuerte en “piu
avanti”, visionarios de la trayectoria y
legado médico- moral de René Favaloro, que resumen la encomiable labor, talento
literario y filosofía de vida de mi querido amigo Pablo; “No te des por vencido, ni aun vencido, no te
sientas esclavo, ni aun esclavo; trémulo de pavor, piénsate bravo, y arremete
feroz, ya mal herido”.
Dr. José
Luis Mainetti
(Medico Oncólogo, CELABE)
, La Plata julio de 2015
Foto: Dr. José Luis Mainetti
